Perfil resiliente

Resiliencia:

Cómo afrontar momentos difíciles en el entorno laboral

Es un hecho que nos gustan más los días buenos. Sin embargo, como la adversidad es parte de la vida, por más que deseemos esquivar las situaciones inesperadas en nuestro trabajo, estas son inevitables. Lo que sí podemos cambiar, es nuestra reacción ante ellas, trabajando una actitud positiva y flexible.

Pero, ¿qué cosas buenas puede traer un mal suceso? Más de las que te imaginas. Aprender es una, fortalecerse es otra. Ver el lado positivo cuando el panorama se torna oscuro y aprender en los momentos complicados… eso es resiliencia. Vivir aquí y ahora permite enfocarse en atender las dificultades del momento y resolver los problemas en el presente. ¡Aplica en la vida cotidiana y funciona también en el entorno laboral!

Cómo superar los obstáculos

Si te enfocas en lo positivo, puedes poner la lupa en las soluciones y no en los problemas. No dejes que el fracaso, los desacuerdos y la frustración invadan tu rutina laboral. Usa estrategias que te hagan resiliente.

Dibuja el problemaInspiración y orientaciónHazlo diferente
Realiza un mapa que te permita evidenciar la historia del problema: cuáles son las causas, síntomas, personas involucradas y posibles caminos para resolverlo. Al plasmarlo en un gráfico de manera detallada será más sencillo evidenciar los puntos clave para solucionarlo.Busca personas dentro de tu organización, con más experiencia que tú, para que te orienten sobre una posible solución. Quizá una historia que ellos hayan vivido pueda inspirarte y también ayudarte en tus funciones.
 
No te quedes encerrado en medio de las adversidades, actúa con inteligencia emocional y pide ayuda si es necesario.
Si el problema que enfrentas es recurrente, debes encontrarle un punto de vista diferente. Por ejemplo, utilizando tu creatividad, realiza una brainstorming o lluvia de ideas sobre posibles soluciones. Luego, elige un par de ellas para intentar abordar el problema al que te enfrentas.

La receta de la resiliencia

Tener una actitud resiliente también tiene su receta, si mezclas estos ingredientes de manera consciente te ayudarán a superar los obstáculos sin perder la calma.

  • Empatía. Permite ponerse en el lugar de los demás para entender mejor una situación.
  • Flexibilidad. Ser capaces de cambiar el rumbo, sin perder el foco, permite adaptarse a diferentes circunstancias.
  • Autocuidado. Incorporar buenos hábitos y rutinas ayudan a contrarrestar los efectos de la adversidad.
  • Humor. Poder reírnos de algunas dificultades, permite liberar la tensión, coger fuerzas y fomentar la esperanza.
  • Positivismo. Un enfoque positivo abre caminos que antes no se veían.
  • Aprendizaje. Ante la dificultad pregúntate ¿qué puedo aprender de todo esto?
  • Escucha. A veces las respuestas a soluciones pueden venir de otras personas, de perspectivas que no teníamos.
  • Perseverancia. Inténtalo otra vez, si es necesario. El éxito requiere constancia.
  • Socialización. Rodéate  de personas con actitud positiva y ten una buena red de apoyo para saber a quién acudir cuando lo necesites.

La resiliencia en el entorno laboral

El estrés es uno de los síntomas más comunes de que algo no está funcionando bien y es necesario enfocarse en resolver la raíz del problema con la capacidad que nos proporciona la resiliencia. El cambio de líder, posibles tensiones con otras personas y el caos en la asignación de tareas pueden ser obstáculos que opacan tu desempeño; pero la cuestión no es preocuparse, sino enfrentarlos desde la confianza y el empoderamiento.

Crear vínculos sanos con el equipo de trabajo es un buen hábito que promueve el diálogo como herramienta para enfrentar las crisis sin desestabilizarnos. La comunicación asertiva es el primer paso para entender lo que está sucediendo, además es importante:

  1. Gestionar las emociones: Reconoce lo que sientes (tristeza, angustia, ira, ansiedad, frustración, incertidumbre), acepta tus emociones y piensa si te aportan para resolver tu situación. El autoconocimiento permite aprender a controlarlas y visualizar oportunidades de mejora.
  2. Analizar las posibilidades: Pregúntate cuáles son los posibles caminos para solucionar el problema. Evalúa los pros y contras, las herramientas que tienes a tu alcance y quienes podrían ser tus aliados.
  3. Actuar con determinación: Con un plan en marcha, pondrás en acción tus ideas y lograrás hacer frente a esos obstáculos que te desafían.

No todos nos adaptamos con la misma rapidez a los cambios ni tenemos las mismas ideas para darle vuelta a los problemas, pero sí podemos potenciar nuestra creatividad. Las personas resilientes son capaces de innovar en el trabajo, ven los desafíos como grandes maestros y los problemas como puentes que te llevan al desarrollo profesional y personal.

No esperes las grandes crisis para ser resiliente. Cuando las cosas marchan bien, también podemos reconocer nuestras limitaciones para abordar problemáticas y prepararnos para vivir la adversidad desde el aprendizaje.

Fuentes
https://www.areahumana.es/resiliencia/
https://www.homuork.com/es/como-promover-la-resiliencia-en-el-ambito-laboral_322_102.html
https://lamenteesmaravillosa.com/la-resiliencia-en-el-trabajo/ https://elpais.com/elpais/2021/02/16/laboratorio_de_felicidad/1613465352_568960.html https://www.indeed.com/orientacion-profesional/desarrollo-profesional/ejemplos-resiliencia-trabajOdefinicion
https://www.coaching-onfocus.com/importante-desarrollar-la-resiliencia/

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